Los presos de la cárcel de Machala realizaron este martes un desarme voluntario. Varias armas blancas, la mayoria hechas de manera artesanal o casera, fueron entregadas a la autoridad del centro carcelario. A pesar de que hay denuncias de la existencia de armas de fuego, ninguna fue entregada.
La reunión fue en el patio de la cárcel de Machala, los 543 internos observaban mientras los caporales de los tres pabellones o plantas vaciaban saquillos, de ellos salieron armas blancas: algunas platinas filudas, pedazos de vidrios, latas puntiagudas, cuchillos, machetes, jeringas e incluso una rústica bomba molotov. Los internos las entregaron de manera voluntaria.
Muchas de esas armas se fabrican internamente, se confeccionan destruyendo las camas, aprovechando cualquier descuido en el taller o de lo que sus familiares les proveen en forma camuflada.
Sin embargo, Luis Calderón, director de la centro de reclusión y quien propuso el desarme, esperaba mayor colaboración. Ninguna arma de fuego fue entregada y de ese tipo afirman que hay.
La idea era propiciar un cambio de actitud para alcanzar la paz y luego firmar un acuerdo de no más agresiones.
El pasado 11 de diciembre se registró una balacera entre internos, un reo murió y varios resultaron heridos. Luego de eso se realizó una requisa y econtraron todo tipo pistolas y revólveres con sus repectivas municiones.
Fuente: Ecuavisa
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